Te acusan de robo o fraude: qué hacer en las primeras horas
Por Héctor Uraga · Jurídico Uraga & Asociados

Ser señalado por un delito que no cometiste, o enfrentar una acusación desproporcionada por un malentendido comercial, genera una sensación de urgencia que empuja a muchas personas a actuar de forma apresurada: declarar sin asesoría, intentar 'aclarar todo' directamente con la otra parte, o ignorar la notificación esperando que se resuelva sola. Las tres reacciones suelen complicar el caso.
Qué hacer en las primeras horas
- No declares ante ninguna autoridad sin haber hablado antes con un abogado, aunque te digan que 'es solo para aclarar'.
- No contactes directamente al denunciante ni a los testigos: puede interpretarse en tu contra.
- Reúne desde ahora cualquier evidencia que respalde tu versión: mensajes, contratos, comprobantes, testigos.
- Verifica los plazos exactos de tu citación o notificación; perderlos limita tus opciones procesales.
Por qué la estrategia importa más que la reacción
El sistema penal acusatorio da peso a cómo y cuándo se presenta la evidencia, no solo a que exista. Una defensa reactiva —responder solo cuando la autoridad lo exige— rara vez consigue el mismo resultado que una defensa que se anticipa: que revisa la carpeta de investigación desde el primer momento, identifica inconsistencias en la acusación y construye una teoría del caso coherente antes de la siguiente audiencia.
Si te notificaron una acusación por robo o fraude, el objetivo de las primeras horas no es defenderte solo ante la autoridad: es no perder, por prisa o desinformación, herramientas procesales que después ya no estarán disponibles.
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